
Echeverría, mi tío y la universidad
—Ahí está el Echeverría, ese… ¡Atiéndelo tú! Ocurrió varias veces en la casa de la calle de Quinta Roo, Colonia Roma. El secretario particular del general Rodolfo Sánchez Taboada era quien esperaba debajo de un sol que caía a plomo; impertérrito, esperaba que lo recibieran para entregar un dinero para








