En su debut como presidente de Brasil ante la Asamblea General de la ONU, Michel Temer aprovechó el espacio para defender el proceso de destitución de la primera mujer electa para dirigir el gigante suramericano, Dilma Rousseff.
Temer fue el primero de los 135 líderes mundiales en hablar en el debate anual de la Asamblea. En su discurso, se refirió a la crisis en Siria y Oriente Medio, al acuerdo de paz en Colombia, al drama de los refugiados, a los derechos humanos y a la situación política en su país.
"Hemos dado un ejemplo al mundo", expresó al referirse al proceso de impeachment que acabó con la destitución de Dilma Rousseff. “El juicio fue llevado a cabo dentro de las normas establecidas por el Congreso y la Corte Suprema y se realizó con un respeto absoluto de la Constitución del país”, agregó.
El ahora mandatario de Brasil dijo que su principal tarea es restablecer el crecimiento económico y crear trabajo para millones de brasileños que perdieron sus empleos en la actual recesión de la que responsabilizó a Rousseff.
También dio un mensaje de optimismo a los mercados para que éstos inviertan en Brasil: "Traigo a las Naciones Unidas un mensaje de compromiso total a los mercados".
(Con ingormación de Infobae y El País)
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