lunes 27 mayo 2024

Arrendador de casona niega cualquier relación con hijo de AMLO

por etcétera

Keith Schilling, arrendador de la lujosa casona de Houston en la que vivieron José Ramón López Beltrán y Carolyn Adams Solano entre 2019 y 2020, negó cualquier vínculo con las personas a las que rentaba, así como relación con los contratos de Baker Hughes con Petróleos Mexicanos (Pemex).

Consultado por Bloomberg News sobre el caso de la mansión con un valor de más de un millón de dólares que se encuentra cerca de Houston que fue habitada por el hijo del presidente Andrés Manuel López Obrador, Schilling afirmó no tener ninguna relación con su arrendatario.

En su respuesta vía correo electrónico, el exdirectivo de Baker Hughes escribió: “No tenía ninguna relación previa, conexión personal o familiaridad con el arrendatario o la familia del arrendatario de ninguna forma o manera alguna. En cualquiera de mis roles en Baker Hughes no tenía responsabilidad por ninguna actividad comercial o contrato en, o relacionado con, México”.

Schilling también explicó que para desarrollar su trabajo en Baker Hughes (empresa en la que laboró entre 2016 y 2019) tuvo que trasladarse a Canadá, por lo que su casa quedo disponible para rentarse, lo que logró hacer mediante un corredor de bienes raíces profesional y con licencia.

Añadió que cuando se muda por trabajo alquila su casa, en este caso entre agosto de 2019 y julio de 2020: “Las partes celebraron un contrato de alquiler típico a precio de mercado. Me pagaban mensualmente, de acuerdo con los términos del contrato de alquiler”.

La información proporcionada por Bloomberg News no refiere más detalles sobre el alquiler que pagaban López Beltrán Solano y Carolyn Adams.

El jueves 27 de enero Latinus y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad revelaron dos casonas de lujo en las que el hijo de López Obrador y su pareja han vivido en los últimos años. La primera de ellas, con un valor superior al millón de dólares, es de Schilling, quien entonces era directivo de Baker Hughes, empresa con contratos por más de 151 millones de dólares con Petróleos Mexicanos. Un mes después de que fuera firmado uno de ellos por 85 millones, López Beltrán y Adams Solano se mudaron a la propiedad de Schilling.

Posteriormente Baker Hughes, empresa que fue sancionada en 2007 por las autoridades de Estados Unidos por haber realizado sobornos en seis países, publicó un comunicado en el que negó la propiedad o administración del inmueble, y que estaba al margen de la supuesta transacción de su ahora exempleado.

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