sábado 13 abril 2024

Mientras la recaudación cae, citas en el SAT tardan hasta 6 meses

por etcétera

En el contexto de la mayor caída de la recaudación fiscal desde 2007, el Sistema de Administración Tributaria promueve la informalidad debido a su ineficiencia para dar citas fiscales a los contribuyentes, situación que además genera un mercado de venta de citas mediante sobornos.

De acuerdo con el Instituto Mexicano de Contadores Públicos, obtener una cita presencial para un trámite como la e.firma está tomando hasta seis meses, lo que impulsa la evasión fiscal y el que los propietarios de negocios operen en la informalidad.

Por medio de su presidenta, Laura Grajeda, el organismo dijo que la falta de citas para diversos trámites está provocando ya el cierre de negocios y la imposibilidad de abrir nuevos.

Asimismo, en redes sociales diversos usuarios han compartido que existe un mercado negro de citas, en que funcionarios del SAT cobran por adelantar el turno de las personas que tienen una urgencia, lo que contradice de tajo el discurso presidencial de combate a la corrupción.

El diario Reforma cita hoy la declaración del empresario Roberto Villanueva, quien señaló que desde hace seis meses busca una cita para renovar su firma electrónica, herramienta sin la cual no es posible generar facturas en el de por sí obsoleto portal del SAT. Ello le ha llevado a perder clientes y también a buscar clientes que acepten la venta sin factura.

En el SAT quieren negocios formales pero a la vez ellos los impulsan a que se hagan informales”, comentó el empresario.

Las ventas sin factura implican que no se paguen impuestos al SAT, lo que explica en parte que en julio la recaudación haya caído 9.4%, la caída mensual más pronunciada desde 2007. A ello se suma que, de acuerdo con datos de El Universal, la recaudación entre grandes contribuyentes cayó 4.1% de enero a mayo con respecto al mismo periodo de 2021.

A esto se debe agregar que las presiones al gasto son más elevadas que nunca, considerando el subsidio a las gasolinas, el incremento del gasto a programas sociales, pero sobre todo, el sobrecosto no anticipado de obras como el Tren Maya, el AIFA y la refinería Dos Bocas.

*ofv

También te puede interesar