Hoy comienzo a ocuparme de un proyecto extraordinariamente estimulante: dirigir Tv UNAM. La confianza del rector Enrique Graue, que mucho me honra, me permitirá intentar seguir contribuyendo a la construcción de proyectos de comunicación en los que entretenimiento e inteligencia no estén divorciados.
Mexicano a las tres cuartas partes, mi cuarto de sangre venezolano me hace nieto de uno de los pioneros de los medios en aquel país, Nicolás Vale Quintero. Con una mano atrás y otra adelante, pero también con mucha mano izquierda, mi abuelo aplicó para obtener la primera concesión radiofónica de Maracaibo, y la levantó de cero, fungiendo en sus primeros años como locutor, operador, programador, administrador y vendedor. A partir de ello edificó un sistema de radiodifusión en el estado Zulia que, llegados los años 50, se vería enriquecido con una televisora. No conocí a mi abuelo pero espero haber heredado algo de su talante democrático: en los convulsos y cruentos años que viviera Venezuela durante la dictadura de Pérez Jiménez, Vale Quintero habría de defender la libertad de expresión a través de los medios que encabezara, con vehemencia tal que le valdría hacerse encarcelar por razones políticas en más de una ocasión, hasta perder todas sus posesiones (y todas sus concesiones) y venir a morir al México de su mujer antes que pactar con un régimen tiránico.
http://www.milenio.com/firmas/nicolas_alvarado_fueraderegistro1/aprendido-aparezca_18_667913231.html

