Amigos que no malquieren a Gil le habían dado el pitazo: no te pierdas el Wall Street Journal. Luego, su periódico La Razón le ahorró el trabajo a Gamés. Ya lo decía el sabio Confucio: no te pases de lanza. YLiópez siempre se pasa de lanceta. Una gran parte de la comunidad mediática le había reprochado a Liópez su declaración 3de3, una especie de vacilada para poner en entredicho el procedimiento ciudadano que consiste en conocer las propiedades, las relaciones y los ingresos de nuestros políticos. Liópez fue el último de los probables candidatos a la Presidencia que presentó esa explanación con un dejo de hartazgo, con esos ademanes perdonavidas que suele tener para todo aquello que no lo convence.
Les parece raro a los corruptos, pero no tengo tarjetas de crédito, ni propiedades, ni una cartera y mucho menos propiedades, la cuales tuve y doné a mis hijos en su santo momento. Así que aparte de los cincuenta mil pesos que gano en Morena, no tengo peso de más ni un bien extra.
Así las casas (gran muletilla patrocinada por Grupo Higa), en este caso, así los departamentitos, el Wall Street Journal afirma tener en su poder los documentos de al menos dos departamentos por el rumbo de Coyoacán de unos 76 metros cuadrados cada uno. O sea unos 152 metros que a precios de entonces podrían sumar un total de unos 100 mil dolarucos. Gil cantó con Chico Ché: quén pompó, quén pompó, departamentitos quén pompó.
Total, Liópez no dio a conocer estas dos propiedades: “Adquiridas durante su etapa como alcalde de la Ciudad de México (…) De acuerdo con documentos del registro público de la propiedad vistos por WSJ, los registros muestran que L(i)ópez Obrador compró dos departamentos”. Ahora mal sin bien, una pregunta: ¿Gil piensa que Liópez es corrupto? Si se trata de creer, Gamés cree que no, pero si le preguntaran siLiópez es mentiroso respondería que sí, y mucho. Ah, Gamés ya oye la respuesta: la mafia en el poder nunca duerme y le ha tendido una trampa al follow the leader leader. Dos depas son mucha cosa, sobre todo para quien se ofrece como San Martín de Porres.
César Yáñez, vocero de Morena y eterno escudero de Liópez, salió al quite: “Ambos inmuebles los donó a sus hijos y pronto aparecerán como propietarios”. Ya sabemos el papeleo, la burocracia, las ventanillas: buenas tardes, soy Liópez y quiero donar mis propiedades a la brevedad. Caracho, chupones y sonajas, piyama de patas y ponpon tata, tengo manita, no tengo manita. Es que de veras.

