sábado 02 marzo 2024

Ayotzinapa en resumen

por José Ramón López Rubí Calderón

Una tormenta por la famosa filtración que publicó Peniley Ramírez… No vale la pena tocar más ese asunto; sólo diré que la periodista me parece respetable, que no creo que se haya dejado usar para algo injusto y que tarde o temprano se notará si la usaron para eso, más allá de su intención. Si no se ignora la nueva información del caso Ayotzinapa, estaríamos ante una realidad que desde mi perspectiva puede resumirse así:

Los estudiantes fueron asesinados y sus cuerpos desaparecidos por una red criminal que incluye a narcotraficantes, políticos locales y militares, pero como no sería una red nueva –ni extinta- ni poca su penetración puede decirse que la red es una alianza entre grupos narcos, gobiernos locales como estructura de control de recursos y al menos un nodo del ejército (no cuatro individuos militares aislados, como quisiera el secretario de Gobernación). Esa distinta participación militar explicaría las (in)acciones del gobierno peñanietista. Es decir, el presidente Peña intentaba proteger al ejército tras “la noche de Iguala”. Y proteger al ejército es lo que está intentando, con preocupado barroquismo político, el presidente López Obrador. Ese intento obradorista tiene que ver tanto con lo que está haciendo el secretario de la Defensa Nacional como con lo que está haciendo el fiscal general de la república.

El punto del fiscal merece decir algo más: aparte de no ser un fiscal democráticamente autónomo, ni autónomamente democrático, Gertz fue uno de los pioneros priistas de la “guerra contra el narco”, con la llamada Operación Cóndor, “guerra” que –repito- siempre incluye corrupción y que en México fue militarizándose gradualmente desde los años setenta hasta dispararse la militarización en el sexenio de Calderón y alcanzar el punto máximo en el de AMLO. ¿Qué quiere decir ese dato del pasado gertziano? Que el también secretario de Seguridad en el gobierno de Fox es actualmente un agente o aliado del presidente pero históricamente un aliado de los militares de la “guerra contra el narco”, una de las muchas actividades para las que ha sido usado el ejército (como la “guerra sucia”) con resultados que van de la simple corrupción y la ineficacia a la compenetración con la delincuencia y el verdadero debilitamiento del Estado. La presencia de Gertz en el caso permite o fortalece la conclusión de una operación de protección al ejército. Si mantenemos esa protección como hipótesis también se encuentra que el apellido Gertz permite hacer la hipótesis o fortalecerla. Pero no se debe olvidar que no es todo…

Gertz no es el único aliado militar: López Obrador también lo es. Gertz y AMLO son aliados entre sí y aliados del ejército. Éste no sólo es leal al presidente de la república sino que es aliado de López Obrador (no es un ejército morenista, o al menos no todavía). Frente al caso Ayotzinapa, este presidente es el segundo que está con el ejército, no con los padres de “los 43”, ni con la verdad, la memoria y la justicia. A los padres y a otros los engañó en campaña y los engaña en la presidencia. Fueron parte de su proyecto electoral, no son parte de su proyecto de gobierno. Quienes sí son parte del proyecto de gobierno obradorista son los militares, y por eso sería natural que López Obrador los defendiera tanto como pueda. Tiene muchos antecedentes e incentivos para proteger a uno de sus máximos aliados, aunque ese aliado haya sido ejecutor excesivo de la “guerra sucia”, parte de la corrupción de “la guerra” en todas sus etapas, incluida la calderonista, y según la nueva información sobre Ayotzinapa casa de asesinos y cómplices de asesinos de estudiantes –se piense lo que se piense sobre ellos antes de ser injustamente asesinados-; en pocas palabras, proteger al ejército es proteger al gobierno obradorista. Y protegerlos con la hipocresía característica de AMLO, y con todas las complicaciones y enredos que un intento así acarrea, lo que me lleva al último punto:

El caso Ayotzinapa es de una toxicidad política extraordinaria, el gobierno de Peña se hundió bajo su peso, ¿le ocurrirá lo mismo al gobierno de AMLO? Si no lo hunde, ¿lo debilitará como no lo han debilitado otros casos? El engaño obradorista sobre Ayotzinapa es cada vez más grande, más barroco y riesgoso, y cada vez más obvio. Veremos en las próximas semanas cuál es el impacto sobre el presidente y su movimiento –sobre La Verdad de aquella noche, creo que nunca la conoceremos al 100%.

Extra. Uno de los antecedentes mencionados: https://etcetera-noticias.com/opinion/general-cienfuegos-grillo-apagafuegos/ 

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