miércoles 28 febrero 2024

Expropiación indirecta

por José Yuste

Con los tratados de libre comercio se defienden las inversiones. Cuando existen condiciones que cambian radicalmente los derechos de propiedad, como es el caso de la nueva reforma eléctrica, se puede hablar de una expropiación indirecta.

El director de Estudios Económicos de Citibanamex, Adrián de la Garza, considera la propuesta de reforma eléctrica del presidente Andrés Manuel López Obrador, como una iniciativa donde hay una expropiación indirecta.

Al igual que la expropiación directa, la indirecta cambia radicalmente las reglas de la inversión, deja en indefensión a los expropiados. Hay que indemnizarlos. Las indemnizaciones son por las inversiones realizadas y por la rentabilidad esperada.

ESPERAN DEMANDAS DE HASTA 70 MMDD

Esta es la razón por lo cual la Concamin hacía su cálculo: las inversiones eléctricas, antes y después de la reforma del 2013, han sido del orden de 40 mil millones de dólares, más la rentabilidad esperada. Las demandas podrían ascender a 70 mil millones de dólares.

Ya vimos las primeras quejas internacionales, con la del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales, que reúne a las empresas multinacionales instaladas en México, donde ven la reforma como un riesgo contra la competencia, además de traer mayores costos para los usuarios.

Lo cierto: la reforma eléctrica dejaría en indefensión a la competencia. Les quitará al órgano regulador (la Comisión Reguladora de Energía, que desaparece). Y les quitaría el despacho eléctrico, que les compra la energía (el Cenace pasaría a formar parte de la Comisión Federal de Electricidad).

Además, de perder a la competencia, los usuarios finales, muy probablemente paguen los mayores costos. Aunque el gobierno obradorista logre mantener los subsidios a las tarifas eléctricas, el costo será para todos quienes pagan impuestos al sostener mayores subsidios.

CFE ELEVA COSTOS LABORALES

La única beneficiada con la reforma es la Comisión Federal de Electricidad, que en tres años no ha podido tener un proyecto de inversión fuerte, genera electricidad cara (la más costosa) y todavía con energía fósil, incluso con combustóleo y carbón. Y por si fuera poco, ha regresado a pasivos laborales poco costeables. Accedió a bajar la edad de retiro de los trabajadores (de 65 a 55 años) o la posibilidad de pensionarse con sólo 25 años de trabajo (si entraste de 20 años, a los 45 años de edad ya estarías pensionado… y al 100% de tu salario). Los costos de la CFE no se ven sostenibles.

En la reforma eléctrica toda la competencia pierde (eólica, solar y ciclo combinado) y sólo gana la Comisión Federal de Electricidad.

Todas las empresas están alistando recurrir a los acuerdos comerciales de México, tanto el T-MEC con EU y Canadá, así como al TLC con la Unión Europea. Les están cambiando todas las reglas de inversión, y las dejan a expensas de lo que quiera hacer la CFE. Por eso preparan la invocación de los capítulos de protección de inversiones de los acuerdos comerciales y, desde luego, planean demandar al gobierno mexicano por una expropiación indirecta.


Este artículo fue publicado en Excélsior el 08 de octubre de 2021. Agradecemos a José Yuste su autorización para publicarlo en nuestra página.

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