
“Calixto y Jairo el burro”
México, 1910. El país estaba sumido entre conspiraciones y revueltas, y la ciudad de México era un hervidero de cambios. En esa atmósfera, un joven sin nombre ganaba el sustento en el Circo Orrín, el más famoso espectáculo itinerante. Aunque se presentaba como payaso, el hombre sin nombre era patiño








