El derroche publicitario de Javier Duarte

El gasto publicitario es un tema central porque implica multimillonarias erogaciones del erario y porque implica una mecánica de presión y de prebendas para los medios de comunicación; el documento sobre los adeudos que el gobierno de Veracruz tiene al respecto, y que suman poco más de 400 millones de pesos. El dispendio es particularmente indignante porque pasa en la entidad más endedudada del país en casi todos los órdenes y con el más alto nivel de inseguridad. La lista de los medios locales es profusa, ahí se encuentran el diario Buen Tono, ustedes recuerdan al director –era transportista y en esta administración se hizo periodista, el señor Abella García, el mismo que amenazó al periodista Aurelio Contreras y quien aseguró que los periodistas asesinados en el estado, en particular Anabel Flores, tenían relación con el crimen organizado y con ello se sumó al discurso oficial, igual que el periódico AZ al que se debe nada más y nada menos que 27 millones de pesos por publicar diariamente sus ocho columnas en favor del mandatario de la entidad. Entre los medios nacionales favorecidos con grandes cantidades se encuentran los periódicos Excélsior y El Universal, a los que se les adeuda nada menos que 4 millones y 3 millones 800 mil pesos, respectivamente. A Reporte Índigo le debe 7 millones de pesos. Estoy seguro de que esta es una de las razones de peso por la que (casi) ningún medio de comunicación demanda transparencia en el empleo de los recursos de publicidad.


La lista de medios locales y de cobertura nacional es precisa y no se conoce ahora por algún súbito respaldo de Javier Duarte en favor de la transparencia; esos datos son reservados una vez que la revista etcétera solicitó conocerlos hace más de tres años (la misma opacidad han mostrado Chiapas y Tabasco, entre otros estados). Ignoramos el gasto total en el rubro, pero sí sabemos los adeudos. Y esto se debe a que Javier Duarte pretende que los adeudos los pague la administación del gobernador electo Miguel Ángel Yunez, con recursos del impuesto de 3% sobre nómina. (Varios de los adeudos –ya en el colmo de la corrupción– comprenden a familiares de los funcionarios de la administración de Duarte).


Esta apenas es una pelusa de un enorme telar de malos manejos administrativos, financieros y económicos que tienen a Veracruz con un enorme déficit –su deuda es de 12 mil millones de pesos– y una de las tasas más altas de desempleo del país. Esto sucedió por un gobierno irresponsable y corrupto que se desplegó en un marco social donde imperó la desidia social y sin duda también, la omisión interesada de algunos medios de comunicación que obtuvieron el premio al aplauso, a la condescendencia o al silencio. Desde mi punto de vista urge una ley de publicidad que limite el empleo de los recursos, defina criterios de selección de medios de comunicación así como de temas que puedan ser motivo de propaganda. Y que transparente las cantidades.

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