sábado 15 junio 2024

Sheinbaum, la “aviadora” académica: se apropió tesis de sus alumnos y les dio cargos públicos 

por etcétera

Claudia Sheinbaum es “la gran farsante” en todos los ámbitos de su trayectoria, incluida esa faceta que tanto la enorgullece: la académica. No solamente plagió en sus tesis de licenciatura y de maestría, sino que además se ha aprovechado del trabajo académico de estudiantes de la UNAM y de subordinados suyos a los que, a cambio, ha premiado con puestos en el gobierno local o federal. 

Mientras ocupaba cargos públicos, Sheinbaum fue, o eso dice, asesora de decenas de tesis. Varios estudiantes que hicieron su tesis bajo la dirección de Claudia actualmente tienen un puesto en el gobierno capitalino o en el gobierno federal y varios funcionarios le han dado lugar como “coautora” en sus trabajos científicos. 

De algunas de las tesis se “desprendieron” artículos científicos en los que Claudia Sheinbaum y su asesorado firmaron como coautores, sin que exista evidencia alguna de que la candidata presidencial haya participado realmente en el trabajo.  

Es sumamente dudoso que Claudia haya podido asesorar tantas tesis de maestría y doctorado, puesto que además del trabajo de orientación y revisión, esas tesis implicaron dar seminarios. Todo ello, al tiempo que tenía que cumplir con sus puestos de jefa delegacional o jefa de Gobierno, según la época. 

Una revisión de los nombres de los autores de artículos, libros e investigaciones en las que Sheinbaum aparece como coautura revela un claro patrón: algunos de ellos fueron sus tesistas, de varias de esas tesis se desprendieron artículos científicos que Sheinbaum también firmó como “coautora” y con alguno de ellos también “escribió” libros en coautoría. 

Otros más son egresados de la UNAM que obtuvieron cargos en el gobierno capitalino y que, coincidentemente, la incluyen como coautura de artículos e investigaciones. 

Hay dos casos relevantes: el de su tesis de doctorado, que Claudia “recicló” como libro y el de una investigación internacional sobre Covid, en que la aparece como una de 26 autores junto con el secretario de Salud, Jorge Alcocer y su gran amiga y exvecina, Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Educación. 

¿El beneficio de esta puesta en escena? Conservar la productividad académica que exige el Sistema Nacional de Investigadores, del que Claudia obtuvo muchos años un modesto ingreso, pero sobre todo, prestigio. De momento, está dada de baja en este sistema. Claramente la vida ya no le da para esa farsa, pues está concentrada totalmente en la otra farsa: la de tratar de ser presidenta. 

El tiempo de Claudia no es el de los humanos 

Datos en poder de etcétera provenientes del sistema de bibliotecas de la UNAM señalan que en sus años como funcionaria pública el tiempo no ha sido el mismo para Claudia Sheinbaum que para el resto de los seres humanos, pues además de haber sido secretaria de Medio Ambiente, jefa delegacional  y jefa de Gobierno, pudo “escribir” 28 textos académicos y “dirigir” 35 tesis.  

Cuando fue secretaria de Medio Ambiente, publicó dos textos académicos, cuando estuvo fuera del servicio público, diez; como jefa delegacional, siete y como jefa de Gobierno, ocho. 

Luego de dejar de ser secretaria de Medio Ambiente, Sheinbaum regresó a dar cursos en el Programa de Posgrado y continuó así en los años siguientes a pesar de tener licencia (con goce de sueldo) para sus obligaciones como profesora de asignatura e investigadora. 

De estos cursos de posgrado obtuvo relaciones académicas con jóvenes ingenieros e ingenieras que luego le servirían como asesorados de tesis y/o coautores de libros y artículos en los que ella agregaría su nombre para seguir publicando.  

Aquí se ve la lista de cursos que supuestamente dio Sheinbaum en 2007, 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2014, 2015, 2016, 2017 y 2018. Especial atención merecen los años entre 2015 y 2018, en que fue jefa delegacional, candidata a jefa de gobierno y luego jefa de gobierno electa. En esos años impartió, supuestamente, trece cursos, todos  dirigidos a la titulación en posgrado.

 

Los cargos públicos exigen un horario de 12 o 14 horas diarias, pues la responsabilidad es enorme. ¿A qué horas se puso Claudia a investigar, dar cursos, asesorías y revisiones? 

¿Es Sheinbaum una persona que logre trastocar el tiempo y extenderlo más allá de lo imposible? Claro que no.  

La realidad es mucho más sencilla: es una farsante. Simplemente, no es posible que haya sido capaz de tanto, así que o mintió respecto al trabajo académico o dicho trabajo lo realizó en el tiempo que cobraba como funcionaria pública. Ambas posibilidades implican corrupción. Nuestros datos nos permiten afirmar que el fraude está del lado académico. 

Es decir: Claudia Sheinbaum se aprovechó del trabajo académico de jóvenes ingenieras e ingenieros para engordar su trayectoria como asesora de tesis y autora científica. A cambio, les dio puestos en sus gobiernos. 

Los graduados, coautores y funcionarios públicos cercanos a Sheinbaum 

Hay al menos ocho personas que hicieron su tesis bajo la dirección de Sheinbaum y/o que escribieron libros y artículos con ella y a quienes, coincidentemente, les dio puestos en el gobierno delegacional en Tlalpan el capitalino o ambos. 

Se trata de un claro acto de fraude académico y de clientelismo académico. Podemos definir al clientelismo como aquellas relaciones informales de intercambio recíproco y mutuamente benéfico de favores entre dos sujetos, basadas en una amistad instrumental, desigualdad, diferencia de poder y control de recursos, en las que existe un patrón y un cliente: el patrón proporciona bienes materiales, protección y acceso a recursos diversos y el cliente ofrece a cambio servicios personales, lealtad, apoyo político o votos. 

En esta relación, Claudia Sheinbaum es el “patrón” y los académicos el cliente. Cada uno se lleva su beneficio. 

Óscar Alejandro Vázquez Martínez.  

Es Director de Cambio Climático y Proyectos Sustentables en la Secretaría del Medio Ambiente del gobierno capitalino. Vázquez Martínez es uno de los autores del libro Estrategia local de acción climática del D.F., editado en 2006. La otra autora es Claudia Sheinbaum. El libro lo publicó la Secretaría del Medio Ambiente. Es decir, Claudia se editó a sí misma con dinero público.   

En 2018, Sheinbaum colocó a Vázquez Martínez en la SMA, en donde el funcionario recibió 2 millones 150 mil pesos por parte del Consejo Técnico del Fondo Ambiental Público del Gobierno de la Ciudad para una supuesta investigación llamada “Componentes de mitigación de la Estrategia Local de Acción Climática 2020-2040”, sin que queden claros los destinos de estos recursos.  

Juan Carlos Solís Ávila

Claudia Sheinbaum fue la tutora de sus tesis, tanto de maestría en 2009 como de doctorado en 2014. Trabajó con ella cuando fue jefa delegacional y desde 2020 es director de Promoción, Seguimiento y Desarrollo de Proyectos en la Secretaría de Desarrollo Económico de la Ciudad de México. 

En el Repositorio Institucional de la UNAM se puede consultar su tesis de maestría Escenarios de Consumo de Energía y Emisiones de Gases de Efecto Invernadero del Transporte de Pasajeros de las Zonas Metropolitanas de Monterrey y Guadalajara,  

Su tesis de Doctorado se llama Análisis del Consumo De Energía y Emisiones de Gases de Efecto Invernadero del Sector Transporte en México y Escenarios de Mitigación. 

Esta tesis se convirtió después en el artículo Consumo De Energía y Emisiones de Co2 del Autotransporte en México y Escenarios de Mitigación firmado por los dos y publicado en 2016 en la Revista Internacional de Contaminación Ambiental volumen 32, número 1. 

Esto es un claro e innegable ejemplo de apropiación del trabajo de su alumno, que sin embargo, fue debidamente recompensado con un cargo público en donde tiene un salario de casi 60 mil pesos. 

Juan José Vidal Amaro 

Otro de los coautores en los artículos de Claudia Sheinbaum Pardo es el actual Director de Vinculación e Instrumentación de Apoyo de Energías Renovables de la Ciudad de México, Juan José Vidal Amaro, con quien ha escrito cuatro artículos en “coautoría”. Tiene un salario de 52 mil pesos mensuales. 

Vidal Amaro no fue uno de los tesistas de Claudia, pero sí es egresado de la UNAM, de la misma facultad que la actual candidata presidencial.  

Son cuatro los artículos que ha escrito en coautoría con Claudia Sheinbaum Pardo y Poul Alberg Østergaard.  

Sergio Juárez Hernández  

Es subdirector de Análisis y Estadística de la Coordinación General de Asesores y Asuntos Internacionales de la jefatura del Gobierno de la Ciudad de México con un salario mensual de 35 mil pesos. 

Fue dirigido por Claudia Shienbaum Pardo en su tesis de grado para doctor en Ingeniería Energética en 2019 llamada Energía y agua en la agroindustria del maíz en México: caracterización de consumos y potencial de ahorro y de esta tesis se  desprendieron cuatro artículos que “escribieron” juntos entre 2018 y 2020. 

O mejor dicho, cuatro artículos en que Juárez Hernández accedió a poner el nombre de Claudia Sheinbaum, que ya era su jefa en el gobierno capitalino. 

Felicitas Hernández Román y Andrea Isabel Calderón Irazoque 

Claudia Sheinbaum escribió dos artículos con Felicitas Hernández Román y Andrea Isabel Calderón Irazoque: 

1.- En 2013, Potential of biodiesel from waste cooking oil in Mexico.  

2.- En 2017, Socially neglected effect in the implementation of energy technologies to mitigate climate change: sustainable building program in social housing. 

Mientras que Isabel Calderón no es funcionaria pública, Felicitas Hernández es Coordinadora de Sistemas de Actuación por Cooperación de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda con un sueldo bruto de 46 mil 576 pesos. 

Suriel Islas Martinez  

Es otro de los personajes que han sido dirigidos en sus trabajos de investigación por Claudia Sheinbaum. En este caso en específico, en un ensayo para obtener su grado de especialización en Economía Ambiental y Ecológica, titulado Consumo de Gasolina de los Hogares en México: 1984-2010, presentado en 2013.  

Actualmente, Suriel Islas se desempeña como subdirector en la Subsecretaría de Planeación y Política Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales con un salario de casi 30 mil pesos al mes. 

A partir de esta tesis, Claudia Sheinbaum “escribió” otro artículo en coautoría con Suriel Islas y Armando Sánchez, economista de la UNAM: Demanda de Gasolina y la heteregeneidad de los ingresos de los hogares en México.  

Ivonne Blancas Silva  

Fue asesorada por Claudia Sheinbaum en la tesis Análisis en la Reforma Energética en el Sector Petrolero, presentada en septiembre de 2019 para obtener el grado de maestría en Ingeniería.   

Actualmente, Blancas Silva se desempeña como subdirectora de la Dirección de Gestión para la Eficiencia Energética en la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía, órgano desconcentrado de la Secretaría de Energía. Su salario es de 36 mil pesos al mes. 

Blancas Silva además es profesora en la UNAM y beneficiaria del CONAHCYT de 2019 a 2023. 

Carmina García Robles 

Es subdirectora de Disposición Final de la dirección Ejecutiva de Transferencia y Disposición Final de Residuos Urbanos  de la Secretaría de Servicios Urbanos.  

En 2010 fue asesorada por Claudia Sheinbaum Pardo para su grado de maestría en Energía con el trabajo de investigación Escenarios de Consumo de Energía y Emisiones de Gases de Efecto Invernadero del Transporte de Pasajeros de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, un tema sospechosamente similar al que desarrollo con su otro asesorado, Juan Carlos Solís Ávila, en 2009. 


El caso de la investigación de Covid 

Un caso emblemático de la naturaleza falsaria de Claudia Sheinbaum como académica en una investigación sobre Covid publicada en 2021. 

Se trata del artículo The Evolutionary Landscape of SARS-CoV-2 Variant B.1.1.519 and Its Clinical Impact in Mexico City (El panorama evolutivo de la variante B.1.1.519 del SARS-CoV-2 y su impacto clínico en la Ciudad de México), publicado por la revista   

Artículo de 2021 donde supuestamente escribió Claudia Sheinbaum

Dicho artículo reporta la situación del COVID en la ciudad de México, a partir de experimentos basados en muestras de hisopos nasofaríngeos (NPS) en 1835 pacientes para la detección del SARS-CoV-2 del Instituto Nacional de Medicina Genómica (INMEGEN). 

En este artículo Sheinbaum aparece como coautora junto con más de 20 personas. Ello, a pesar de que no tiene ninguna formación ni experiencia en epidemiología, biología, medicina o tema similar. Recuérdese que es física y doctora en ingeniería energética. 

El artículo cuenta con un total de 26 autores, de los cuales doce son investigadores de INMEGEN,  dos son investigadores del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán; cinco pertenecen a la Unidad de Investigación Biomédica en Cáncer, el Instituto Nacional de Cancerología y el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, dos investigadores forman parte del Innovation and Research Department de Salud Digna, tres investigadores son del Clinical Laboratory Division y  Molecular Biology Laboratory y National Reference Center de Salud Digna;  Rosaura Ruiz Gutiérrez ex secretaria de Educación, Ciencia y Tecnología de la Ciudad de México (bióloga) y Claudia Sheinbaum. 

Autores del artículo e instituciones en las que laboran 

La única razón por la que Sheinbaum aparece como “autora” es que el 11 de noviembre de 2020, el Gobierno de la Ciudad de México firmó un convenio de asignación de recursos con INMEGEN por 50 millones de pesos. Es decir, se la incluyó porque puso dinero, lo cual no habla bien de los responsables de la publicación ni mucho menos de la candidata presidencial. 

Esta inclusión fue posible gracias al visto bueno del director de INMEGEN, Luis Antonio Herrera Montalvo, muy cercano al secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela,  y quien de hecho también figura como coautor.

El caso del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático 

Es un asunto muy famoso y que Claudia Sheinbaum presume mucho. Ella asegura que es “coautora contribuyente” en el informe denominado Mitigación del Cambio Climático, informe que se incluyó en una serie de compendios que fueron merecedores del premio Nobel de la Paz en 2007. 

El punto es que Claudia sólo formó parte del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático como muchas otras autoridades de diversas partes del mundo y en realidad no hizo ninguna contribución directa y real que mereciera el Nobel.  

Su nombre no aparece en el informe final. No aparece en los agradecimientos, no se la menciona como autora, revisora o editora. Tampoco como redactora. No se la menciona en NADA.   

Un sólo artículo propio en décadas 

Durante el periodo de su desempeño como secretaria del Medio Ambiente, únicamente escribió libros que en realidad responden a la explotación de su tesis de doctorado y su experiencia en cuestiones ambientales dentro de la administración pública en la Ciudad de México. 

Todos los artículos que escribió cuando estaba involucrada en la política fueron en coautoría, excepto por uno que firma ella sola y que se publicó en 2016.  

Ese único artículo refleja su absoluta falta de tiempo para labores de investigación y producción científica de manera personal. 

Es claro entonces que ella se aprovechó de sus asesorados, alumnos y colaboradores para que realizaran la producción de los documentos y le regalaran el crédito como autora a cambio de un cargo en el gobierno. 

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