La vida de los otros periodistas

Es una pena de ida y vuelta: que estén muertos y sean noticia por eso. Son los periodistas que convierten a México, según organizaciones internacionales, en el país de América más peligroso para ejercer la profesión: en la última década, 102 fueron asesinados.


En especial, nuestros periodistas empezaron a perder la vida a partir de 2006, cuando el expresidente Felipe Calderón recrudeció la lucha contra el crimen organizado y se desató la ola de violencia que casi alcanza 50 mil muertos, por lo que sus fallecimientos son atribuidos al narcotráfico.


Sin embargo, existen en el país otros periodistas que, por fortuna, siguen vivos, pero sobre los cuales pesan amenazas muy a tener en cuenta, aunque no llaman la atención con la magnitud de los asesinatos mencionados, debido a dos cuestiones:


1.- En unos casos no está demostrado totalmente el sello del crimen organizado, porque son producto de llamadas telefónicas de voces sin identificar su procedencia; o provienen de las redes sociales.


2.-Las intimidaciones son directamente de la CNTE, sobre todo a los periodistas que cubren sus actos de vandalismo y bandolerismo en Oaxaca.


La semana pasada fueron advertidos de muerte en la Ciudad de México los escritores y periodistas Rafael Pérez Gay (columnista de Milenio) y Héctor de Mauleón (columnista de El Universal), este último por segunda ocasión en los últimos meses.


“No sabes con quien te viniste a meter, puto’, ‘no te la vas a acabar, voy a pedir una camioneta y te vamos a dar un levantón, puto, a ti y a toda tu familia, pero antes te vamos a coger. Ya valiste. Te atreviste a tocar en mi casa”, escribió Pérez Gay su caso de aviso, dado verbalmente por un sujeto.


El amago a De Mauleón fue producto de una entrega de su columna En tercera persona titulada “Perdieron La Condesa”, acerca de una balacera en la calle Pachuca, en esa colonia capitalina, a la que describió como un centro de delincuencia, extorsiones y asaltos a la orden del día.


Oye hijo de perra @hdemauleon te metiste con las personas equivocadas. El Patrón ya dió la orden a los plomazos, le conminó enseguida al periodista el usuario Little Machi (@little_machi)


Sobre los periodistas oaxaqueños la CNDH debió emitir la Recomendación General 24 sobre agravios a periodistas por observar “un alto grado de impunidad”. El episodio más reciente fue la amenaza de la CNTE de quemar viva a la fotógrafa embarazada Citlalli Granados.


Pero, desde enero, van 31 amenazas de muerte, intimidación, agresión física y verbal y despojo de equipo de trabajo por parte de organismos sindicales contra periodistas oaxaqueños, 25 de ellas realizadas por la CNTE. Sí, todos están vivos.


Pero no los olvidemos.


 


 



Este artículo fue publicado en La Razón el 28 de septiembre de 2016, agradecemos a Rubén Cortés su autorización para publicarlo en nuestra página.

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