“El diez (10) es el número natural que sigue al nueve y precede al once”. Con esta oda al sentido común, Wikipedia nos hace favor de definir al número que marca el aniversario de nuestra bien amada etcétera y el onomástico es un mejor motivo para reflexionar sobre este número de Laurel y Hardy.
1.- Se nos ha explicado que Moisés (un señor muy parecido a Charlton Heston), estaba sentado sin hacerle daño a nadie hasta que subió a un monte y saco unas tablas llenas de vetos que nos acosan desde tiempos inmemoriales. El que más llama mi atención es aquel de “no fornicarás”, que parece destinado al incumplimiento congénito.
2.- Muchas horas se han gastado en discutir si una década termina el 31 de diciembre del año nueve o del año cero, los alegatos, imbéciles en sí mismos, me recuerdan que el último día del año de 1999 nos quedamos como pendejos sin saber si la sidra que tomábamos en Chicago, celebraba el advenimiento de un nuevo Milenio o nomás éramos idiotas.
3.- El 10 se le asigna siempre al jugador más talentoso de un equipo de futbol. Dos astros con el mismo número son los que disputan el honor de ser los mejores. Por un lado Pelé, que por lo visto no tiene planes de envejecer mientras porta sacos rojos de demanda penal y Diego Armando Maradona, un hombre que ha dado una limpia muestra de que se puede vivir como vivían los amigos del Púas Olivares y salir indemne de tal hazaña.
4.- Los que eran jóvenes cuando yo lo era -hace una era geológica- recordarán una película con Dudley Moore y Bo Derek: “Diez, la mujer perfecta”, en ella un dentista mamarracho se ve envuelto en una proto relación con la mujer más buena del mundo (en el sentido de “estar” y no de “ser”). La escena donde la señorita Derek hace favor de trotar por una playa con los senos desafiando principios gravitatorios, provocó diversos movimientos telúricos en las hormonas de una generación.
5.- A los niños pazguatos los troquelaban sus padres diciendo cosas como: “Juanito es de puros nueves y dieces”. Que el número 10 sea sinónimo de perfección me parece misterioso y es por ello, dado que me gusta entender las cosas, que mi boleta siempre estuvo libre de tales alcances olímpicos.
6.- El 10 es también año de efemérides independentistas y revolucionarias. Ello ha producido notabilidades como un Coloso que ya Disney quiere adquirir como cascajo, que Lujambio se nos pase a molestar y que Bernardo de la Garza genere una cosa que se llama “Festival Olímpico Bicentenario”. El siguiente (anuncia concierto candor) se celebrará en fecha exacta del año 2310. Dios.
7.- Diez son los dedos de las dos manos (o de los pies si se prefiere) la gente que es lúcida los utiliza con fines diversos de mayor o menor santidad. Pero han generado industrias que no son menores, como la de los guantes, los cortauñas y los volantes ergonómicos por medio de los cuales los mequetrefes avanzan a 120 kilómetros por hora en Nicolás San Juan.
8.- Hay canciones suicidas como la de los perritos que se basan en el 10 y que sirven como ejemplo de diezmos poblacionales, señaladamente en películas de terror de pacotilla.
9.- “El 10 se considera como un símbolo de la señal de IO-Isis”. Siguiendo el saludable principio de opinar de lo que no tengo idea me abstengo en este caso ya que esta cita sobre el 10 me la fusilé a mansalva.
10.- La iglesia, con ese ánimo de filantropia que la ha caracterizado, inventó el diezmo, un concepto que sirve para quitarle a los que no tienen para dárselo a los que tienen. Robin
Hood inverso.
En fin, diez años de etcétera que goza de cabal salud, por lo que desde esta humilde tribuna nos mando un abrazo quebrantahuesos a los que trabajamos en ella, muy consciente de que son tiempos difíciles, de capoteo de temporales en un país donde un dedo pulgar asigna los recursos de publicidad gubernamental y con ello da vida o liquida propuestas periodísticas que
valen la pena. Enhorabuena, pues.


